Durante décadas, Internet, como red de ordenadores, ha estado de alguna manera “en manos” de los informáticos. La configuración de los entornos de red, la instalación y mantenimiento de los servicios e incluso la programación en el lenguaje HTML, con el que están construidas las páginas de la Web, han sido tareas de los informáticos. ¿Cómo iba a ser si no, cuando de lo que hablamos es de ordenadores?
Durante años, han sido precisamente los informáticos los que mayor partido han sacado de Internet como herramienta de comunicación interactiva. Me explico, mientras que la mayoría de los usuarios veíamos en Internet una herramienta de consulta, un pequeño grupo de expertos informáticos, en el que también había científicos y estudiosos de otras áreas, tenían los conocimientos necesarios para emplear la Red para crear conocimiento a partir de la interactividad.
Muchas veces hemos contado con orgullo cómo el sistema operativo Linux se creó, y aún hoy se actualiza, gracias a la participación de colaboradores que usaban Internet desde diversos lugares del mundo. Sin embargo, los usuarios medios, los hombres y mujeres de la calle, eran testigos mudos de la Internet. Podían enviar correos, hacer su propia página web y consultar las noticias de los medios digitales, pero seguían sin poder participar en la creación de información útil para el colectivo.
Es cierto que listas, foros y páginas de opinión existen casi desde los comienzos de Internet, pero por una parte llegaban a un número muy restringidos de usuarios y por otra, su manejo podía ser complejo para la mayoría de los usuarios.
La situación ha cambiado y hoy podemos afirmar que los usuarios ya pueden utilizar Internet como herramienta de creación de información y contenidos a partir de la experiencia interactiva de los internautas con la Red. Bitácoras y foros se han convertido en una extraordinaria herramienta, no ya de comunicación, sino de conocimiento especializado. Pero quizá lo más interesante de estas dos formas de comunicar información es que son los usuarios medios los que controlan las herramientas de forma fácil y sin tener que recurrir al “amigo informático” que todos tenemos para sacarnos de algún apuro.
¿Por qué ahora los usuarios toman el control de la información especializada en Internet? La respuesta a esta pregunta tiene dos partes.
La primera es que en los comienzos del siglo XXI Internet se hace comercial. Numerosas empresas ofrecen conexión gratuita a cambio de un porcentaje de los ingresos telefónicos generados por los usuarios: han llegado los portales. Cuanto más tiempo permanece conectado el usuario, más ingresa el portal. Por ello no es extraño que los proveedores de acceso fomenten todo tipo de actividades para sus clientes. Entre ellas, las favoritas son las que fomentan la interactividad. Creación de páginas web, juegos on line, chats, foros, mensajería instantánea, música, callejeros, envío de mensajes a móviles y servicio de todo tipo. Desde este momento el internauta empieza sentirse autor de Internet.
La segunda es que con la llegada de la banda ancha (cable/ADSL) y la tarifa plana, los portales dejan de tener sentido, puesto que ahora los ingresos vienen exclusivamente de la cuota de conexión. Sin embargo los usuarios perciben ahora Internet de forma diferente. El hecho de poder estar conectados 24 horas por un precio fijo y tener una buena velocidad de acceso convierte a la Red en una extensión del ordenador.
Los portales crearon en los usuarios un hábito de participación y búsqueda de información que ahora es ocupado por las bitácoras y foros. Bitácoras que, gracias a las herramientas en línea de gestión de contenido, fáciles de usar, se convierten en auténticos medios de comunicación alternativos y foros que heredan las características de los portales generando información especializada de muy alta calidad.
Los usuarios cada vez emplean más tiempo en la consulta y participación en foros y bitácoras, lo que a corto plazo pasará factura a los grandes medios que pugnan por la atención de los internautas, porque allí se sienten protagonistas.
Hacía tiempo que sabíamos que Internet era interacción y participación, pero es ahora cuando nos empezamos a dar cuenta de cómo puede ser una Internet en manos de los usuarios.
Escribe un comentario